¿Qué más nos puede pasar?

La manera de celebrar la navidad y el año nuevo de los personajes que gobiernan este país es causando dolor y sufrimiento al pueblo

Publicado en: Opinión

Por:
Elizabeth Camino

Periodista. Locutora, conductora general del programa Por Amor Al Arte.

Compartir este artículo

La manera de celebrar la navidad y el año nuevo de los personajes que gobiernan este país es causando dolor y sufrimiento al pueblo, a quienes están más necesitados de atención y consideración. Es a esa población más desasistida, donde las medidas impuestas por el régimen golpean con más rudeza; porque los favorecidos con bienes de fortuna, los que pueden pasar sus fiestas en el exterior, no han estado todos estos días en las intermiales colas de los cajeros y los bancos, ni esperando en las puertas de algunos establecimientos que rebajen los precios para poder vestir y calzar a sus hijos y tener una noche buena distinta a este horror cotidiano.

Allí, en esas largas filas de venezolanos empobrecidos, con la desesperanza marcada en el rostro y la delgadez, que es una etiqueta de fábrica de este régimen por la falta de alimentos, no han estado los jerarcas del socialismo, los hijos que se educan en importantes universidades del mundo, o los que viven de la “renta” producto de la corrupción, en París, Madrid, Roma y hasta en la lejana Australia. Esos vástagos herederos de la vergüenza producto del saqueo del país no esperan las rebajas que impone Maduro para congraciarse con los pobres, ni van a los supermercados contando el dinero o regresando alimentos porque la plata no alcanzó. Eso no lo conocen los revolucionarios, los otrora “pata en el suelo” como los denominó el comandante “eterno” en un momento de ira enorme.

Por eso en la víspera de la Navidad, Maduro en su inmensa bonhomía se encadena para recordar que ha construido, pese a la guerra económica propiciada por la derecha parasitaria, Obama y su coletazo, más de un millón de viviendas y la revolución ha solucionado la alimentación y los medicamentos del pueblo. Aprovecha Maduro la oportunidad para insultar, denigrar y ultrajar a los dirigentes de la oposición con expresiones groseras, fuera de tono y no apropiadas para el cargo que desempeña. Pero, qué puede importarle a Maduro un insulto más, calumniar y ofender con amenazas a sus enemigos los diputados integrantes del único baluarte de libertad como lo es la Asamblea Nacional. Ya Maduro con sorna ha asegurado eliminar, el próximo enero todo vestigio de la voluntad popular, que con millones de votos eligió a sus representantes para legislar.

En una oportunidad, en este mismo espacio le comentaba el antes y el ahora de Maduro. El prudente y sumiso canciller siempre discreto y atento al mandato de su jefe hoy convertido en un individuo gritón, mal hablado y mentiroso. Es posible que el rechazo colectivo que enfrenta lo haya covertido en un tirano caribeño, heredero del legado Castro-Chávez. La actitud de quien gobierna a Venezuela es digna de estudios psicólogicos. Durante este año la cotradicción, los “buenos” deseos de paz y amor, el llamado a diálogo, reconciliación y unión, se confunden con acusaciones, insultos, atropellos y violencia. Más de 200 presos políticos, hostigamiento al comercio, a la industria a los productores. Persecución y cárcel para quienes protestan por causa de medidas arbitarias y abusivas.  

Con más de un ochenta por ciento de rechazo popular Nicolás Maduro se mantiene en el poder gracias a la complicidad de las Fuerzas Armadas, a complacientes integrantes afectos al Psuv y genuflexos por razones ya conocidas. Con medidas irresponsables, acciones erráticas, Maduro ha demostrado un profundo desprecio por los venezolanos, una burla permanente a los pocos que aún le siguen y un insulto a la inteligencia de los venezolanos. Para seguir “ganando” el afecto de su pueblo, Maduro nos ha regalado la Navidad más triste y miserable; junto a la escasez de alimentos y medicinas, soportar colas horas enteras, el alto costo de la vida, la inseguridad, el presidente de todos los venezolanos se le antoja la salida de circulación del billete de más alta denominación, lo que ha provocado un inmenso malestar en la población y violentas protestas en casí todo el país.

No ha sido suficiente para Maduro y su batallón de ineptos, poner a correr a los venezolanos, soportar largas horas de sufrimiento en las colas y cambiar el billete para luego anunciar que podría seguir circulando hasta el día dos: “tranquilamente pueden seguir utilizando para sus compras, sus actividades el billete de 100. Y a la banca privada la banca pública, cajeros electrónicos, billete hay” dijo Maduro.

Y como siempre, los errores de un pésimo desempeño en las funciones de gobierno tienen culpables, el Presidente atribuye toda la torpeza de sus decisiones a un sabotaje internacional del “imperio”, porque los cuatro aviones que deberían llegar a tiempo con los nuevos billetes se han retrasado…”es un bloqueo que nos quieren imponer”, según Maduro,  que festejaba: “le quemé las manos a la mafia, a los golpistas”.  Por Dios Maduro, ¿hasta cuándo?. ¿Qué más nos puede pasar?. Ha dicho el diputado Cabello, que a la oposición le tiene una “sorpresita”. Como es cierto que la maldad y la infamia no descansan, ni en fechas tan señaladas como la Navidad.

AVISO LEGAL

NOTIMINUTO SE EXIME DE RESPONSABILIDAD ALGUNA POR LAS PALABRAS, EXPRESIONES, OPINIONES Y COMENTARIOS CONTENIDOS EN ESTE ARTICULO.

Etiquetas: Opinión, Elizabeth Camino

Compartir este artículo

Comentarios

Reciba nuestro resumen diario de las noticias más relevantes.

Close